La Comisión Estatal de Derechos Humanos condenó los hechos y solicitó informes a las autoridades para garantizar el respeto a los derechos de los residentes.
Hoy, más de 3 mil 259 trabajadores de la educación en San Luis Potosí, activos y jubilados, están en paro de labores. No por gusto, no por desinterés hacia sus estudiantes, sino porque se les ha empujado al límite.