Las declaraciones de la creadora de contenido Fernanda Blaz en un podcast reavivaron la conversación sobre violencia económica y violencia familiar en México. Sin mencionar directamente a la persona involucrada, la influencer describió una relación pasada caracterizada por control, desgaste emocional y manejo absoluto de sus ingresos por parte de su entonces pareja.
Durante la entrevista con el podcast “Un Tal Fredo”, Blaz relató que entregaba la totalidad de su dinero sin que existiera un acuerdo claro sobre su administración. Aunque en ningún momento calificó su experiencia como violencia familiar, usuarios en redes sociales señalaron que los hechos narrados podrían encuadrar dentro de este delito. Parte de la conversación digital también vinculó la historia con el creador de contenido Gabriel Montiel, conocido como Werevertumorro, expareja de la influencer.
En la Ciudad de México, la violencia familiar está tipificada tanto en el Código Penal local como en el federal. El artículo 200 del Código Penal capitalino establece que se trata de cualquier acción u omisión que implique violencia física, psicoemocional, sexual, económica, patrimonial o contra los derechos reproductivos, ejercida dentro o fuera del domicilio, en contra de personas con quienes exista o haya existido una relación afectiva, familiar, de confianza o convivencia.
Uno de los puntos centrales del testimonio de Blaz fue el manejo de sus recursos económicos. El artículo 201 del mismo código define la violencia económica como toda acción u omisión que afecte la estabilidad financiera de la víctima mediante el control o limitación de sus ingresos. Esto incluye impedir que trabaje, retener su dinero, administrar unilateralmente sus percepciones o restringirle recursos básicos.
El caso expuesto por Fernanda Blaz generó una ola de reacciones y muestras de apoyo en redes sociales, al tiempo que puso nuevamente sobre la mesa la importancia de identificar las distintas formas de violencia que pueden presentarse en relaciones de pareja, incluso cuando no hay agresiones físicas visibles.


