El Show de Medio Tiempo del Super Bowl LX, encabezado por Bad Bunny, se convirtió en uno de los momentos más comentados de la final de la NFL no solo por su despliegue musical, sino por el mensaje social que transmitió ante más de 70 mil asistentes en el Levi’s Stadium, en California. La actuación del artista puertorriqueño coincidió con el triunfo de los Seattle Seahawks, que conquistaron su segundo campeonato al imponerse 29-13 a los New England Patriots, en un partido dominado por la defensiva de los Halcones Marinos.
Benito Antonio Martínez Ocasio, nombre real del cantante, llevó al escenario principal del deporte estadounidense una propuesta centrada en la identidad y la unidad latinoamericana. El espectáculo se dio en un contexto político tenso en Estados Unidos, marcado por la polémica en torno a las redadas del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) y los enfrentamientos del intérprete con el presidente Donald Trump, lo que amplificó el alcance simbólico de su presentación.
La carga emocional del show quedó reflejada en la reacción del comentarista de ESPN, John Sutcliffe, quien durante una transmisión posterior se mostró visiblemente conmovido, al borde del llanto. El periodista destacó el impacto del mensaje de Bad Bunny más allá de los gustos musicales y subrayó el valor de llevar el español y la cultura latina al escenario del evento deportivo más importante de Estados Unidos.
Sutcliffe señaló que, desde su identidad como mexicoamericano, la presentación resultó especialmente significativa por el tono de amor, reconocimiento cultural y llamado a la convivencia en un entorno global marcado por la confrontación. También resaltó la manera en que el artista puertorriqueño se sumó a una tradición de figuras latinas que han dejado huella en el espectáculo, como Ricky Martin y Lady Gaga.
El analista concluyó que la actuación de Bad Bunny representó un motivo de orgullo para la comunidad latina, al interpretar sus canciones en español frente a una audiencia global y convertir el medio tiempo del Super Bowl 2026 en un espacio de visibilidad cultural, un hecho que, dijo, justifica la emoción que le provocó el momento.


