La francesa Julia Simon se convirtió en una de las figuras más comentadas de los Juegos Olímpicos de Invierno Milano-Cortina 2026 al ganar el oro en el biatlón individual femenino de 15 kilómetros, logro que estuvo acompañado por la controversia derivada de una condena judicial por estafa a integrantes de su propio entorno deportivo.
Simon cruzó la meta realizando un gesto de silencio, llevándose el dedo a la boca en señal de respuesta ante las críticas que la han acompañado en los últimos meses. Más tarde, en el podio, se mostró visiblemente emocionada tras obtener uno de los triunfos más debatidos de la justa invernal. Además del oro individual, también formó parte del equipo francés que se adjudicó la prueba de relevos, consolidando una destacada actuación deportiva.
La polémica que marcó su participación tiene origen en un proceso judicial iniciado tras la denuncia de dos miembros vinculados a la selección francesa de biatlón. De acuerdo con la resolución, la atleta utilizó las tarjetas de crédito de su compañera Justine Braisaz-Bouchet y de un integrante de la federación para realizar cargos por más de dos mil euros.
En un primer momento, Simon negó las acusaciones. Sin embargo, conforme avanzó el procedimiento, reconoció haber cometido los hechos, aunque no detalló públicamente las razones que la llevaron a realizar las transacciones. El 24 de octubre de 2025, el Tribunal de Albertville la condenó a tres meses de prisión con suspensión de la pena —condicionada a no reincidir— y al pago de una multa de 15 mil euros.
La posibilidad de que compitiera en los Juegos Olímpicos estuvo en duda tras la sentencia. Pese a ello, la federación francesa decidió mantenerla en la delegación al considerarla una de sus principales cartas en el biatlón. Su desempeño en la nieve italiana respondió a las expectativas deportivas, aunque su figura continuó generando división de opiniones.
Tras su victoria, la campeona declaró que buscaba enfocarse únicamente en la competencia y dejar atrás el episodio judicial. “He pasado página, estoy aquí para competir y ganar medallas. Solo deseo que me dejen en paz”, expresó después de su triunfo, en una edición olímpica donde su nombre quedó ligado tanto al éxito deportivo como a la controversia.


