Cientos de fieles católicos se reunieron en la Plaza de los Fundadores para participar en una misa de desagravio tras los daños ocasionados al templo del Sagrario Metropolitano de San Luis Potosí. Durante la ceremonia, el arzobispo Jorge Alberto Cavazos Arizpe hizo un llamado a la reconciliación, al perdón y a la conversión de quienes recurren a la violencia.
La celebración religiosa congregó a feligreses provenientes de distintos puntos de la zona urbana, quienes ocuparon gran parte de la plaza desde temprano para presenciar la ceremonia realizada frente al Templo de la Compañía de Jesús y la Capilla de Loreto. Para el acto litúrgico se instaló únicamente equipo de sonido, mientras sacerdotes de la arquidiócesis y del Cabildo de la Catedral acompañaron la celebración.
Durante la homilía, el arzobispo señaló que los hechos ocurridos el pasado domingo representan una llamada de atención para la sociedad, por lo que exhortó a promover un cambio de actitud entre quienes generan violencia. En el mismo sentido se pronunció el párroco del Sagrario, Jorge Aurelio Ramírez Torres, quien invitó a los asistentes a guardar un minuto de silencio por lo sucedido y reflexionar sobre el impacto del odio y el rencor en la convivencia social.
En distintos momentos de la misa, algunos asistentes entonaron el grito de “Viva Cristo Rey”, una consigna con fuerte carga histórica en México vinculada al conflicto religioso de principios del siglo XX durante el gobierno de Plutarco Elías Calles.
El párroco también recordó el momento en que observó la caída de una cruz durante los hechos registrados en el templo, imagen que, dijo, representa un símbolo que provoca rechazo en quienes mantienen actitudes de confrontación hacia la fe.
De manera paralela, especialistas realizan evaluaciones técnicas para determinar el nivel de afectaciones al inmueble religioso y calcular el costo de las reparaciones. Los estudios permitirán definir el tipo de intervención que será necesaria para restaurar el espacio.
El arzobispo informó que integrantes de la sociedad civil han ofrecido apoyo para la rehabilitación del templo, mientras se consulta con autoridades federales la posibilidad de acceder a recursos destinados a la conservación del patrimonio histórico, proceso que deberá ser revisado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia.


