El Congreso del Estado analizará en febrero el desempeño de la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH), una vez que el organismo entregue su informe anual, documento que servirá de base para determinar si es necesario llamar a comparecer a su presidenta, Giovanna Itzel Argüelles Moreno. La revisión se da en un contexto de críticas reiteradas por parte de colectivos de víctimas y madres buscadoras, quienes han cuestionado la actuación de la institución.
El presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Congreso, el diputado Marco Antonio Gama Basarte, confirmó que la entrega del informe y su presentación ante el Pleno son un trámite obligatorio que se establece en la ley. Sin embargo, precisó que una eventual comparecencia de la titular de la CEDH no es automática y dependerá del análisis que realicen las y los legisladores, así como de los acuerdos que se construyan con la Junta de Coordinación Política.
Gama Basarte subrayó que antes de fijar una postura se debe conocer a fondo el contenido del informe, con el fin de evaluar si existen fallas estructurales en el organismo o una posible crisis en materia de derechos humanos en la entidad. Señaló que el análisis permitirá identificar si las observaciones de la sociedad civil tienen sustento en el desempeño institucional.
El legislador reconoció que en el Congreso sí se han recibido inconformidades relacionadas con la actuación de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, particularmente por presuntas deficiencias en los protocolos de atención, el seguimiento de los casos y los mecanismos de verificación. No obstante, insistió en que cualquier decisión se tomará hasta contar con un diagnóstico completo derivado del informe anual.


