Pacientes con enfermedades renales crónicas reportaron la falta de tacrolimus en el Instituto Mexicano del Seguro Social, específicamente en el Hospital General de Zona No. 1, conocido como Clínica Zapata, en San Luis Potosí, situación que pone en riesgo la continuidad de sus tratamientos.
El tacrolimus es un fármaco inmunosupresor indispensable para personas trasplantadas o con padecimientos que comprometen la función renal, por lo que su ausencia puede afectar directamente la estabilidad de los pacientes y la viabilidad de los órganos trasplantados.
Una de las personas afectadas, diagnosticada con glomeroesclerosis focal y segmentaria, relató que desde el 13 de febrero acudió a surtir su receta sin éxito, lo que la llevó a presentar una queja formal. Posteriormente, el medicamento se entregó de manera extraordinaria por la dirección del hospital y no a través del área de farmacia. Sin embargo, en marzo volvió a enfrentar el mismo problema.
La paciente aseguró que no se trata de un caso aislado, ya que otros usuarios que requieren inmunosupresores también han tenido dificultades para acceder a sus tratamientos, lo que ha generado preocupación entre quienes dependen de estos medicamentos para mantener su salud.
Además del riesgo clínico, los pacientes señalaron que la situación implica un desgaste adicional, ya que deben acudir repetidamente a la unidad médica para verificar la disponibilidad del fármaco, pese a las limitaciones físicas derivadas de su condición.
Hasta el momento, no se ha informado de manera oficial sobre la regularización del abasto en esta unidad, mientras los pacientes continúan a la espera de una solución que garantice el suministro oportuno de sus medicamentos.


