Autoridades del sector ganadero confirmaron la presencia de siete casos de gusano barrenador en la región Huasteca de San Luis Potosí, específicamente en los municipios de Ébano, Tamuín y San Vicente, aunque aseguraron que la situación se encuentra controlada y, por el momento, no implica un riesgo para la salud pública. La vigilancia se mantiene de forma permanente mediante la coordinación entre instancias de salud, productores pecuarios y gobiernos municipales.
Identificaron los nuevos casos casi dos semanas después de los primeros reportes y, de acuerdo con el balance más reciente, se trata de eventos aislados que pudieron contener. Tras las inspecciones realizadas en las zonas cercanas a los puntos detectados, las autoridades informaron que no se han localizado nuevos focos de infestación, lo que ha permitido mantener delimitada la presencia de la plaga.
El primer caso se registró en un perro en el municipio de Tamuín, seguido por un becerro en Ébano. Posteriormente, en San Vicente se confirmaron casos adicionales, correspondientes a un caballo y cinco becerros. Las autoridades precisaron que todos los registros corresponden exclusivamente a animales y que los becerros, en especial las crías recién nacidas, son los más vulnerables.
Como parte de las acciones de control, se ha intensificado la dispersión de mosca estéril en la región, una estrategia dirigida a reducir la reproducción del insecto que transmite el gusano barrenador. Asimismo, se reiteró el llamado a los productores para que reporten de inmediato cualquier caso sospechoso, ya que la detección temprana es determinante para evitar la propagación de la plaga en la Huasteca potosina.


