La diputada de Morena, Jessica Gabriela López Torres, denunció un posible caso de violencia política luego de que una iniciativa de su autoría, desechada durante 2025, fuera retomada recientemente por la legisladora del PVEM, Aranza Puente. La morenista sostuvo que el rechazo previo no respondió a criterios técnicos, sino a factores políticos que influyeron en la decisión legislativa.
De acuerdo con López Torres, el hecho de que su propuesta fuera descartada sin un análisis de fondo y posteriormente impulsada por otra diputada refleja una práctica que, a su juicio, debe ser revisada. Consideró que este tipo de acciones podrían encuadrarse como violencia política en razón de género, o bien, evidencian la necesidad de definir con mayor claridad este tipo de conductas dentro del marco legal.
La legisladora advirtió que la aprobación o rechazo de iniciativas sin argumentos sólidos genera un impacto negativo en el funcionamiento del Congreso. Señaló que este tipo de dinámicas fomenta un entorno de opacidad, debilita la confianza en las instituciones y ralentiza el avance de la agenda legislativa.
Asimismo, insistió en que el análisis de las propuestas debe sustentarse en criterios técnicos y no en posturas políticas o personales. Afirmó que cuando no se realiza una evaluación adecuada, no solo se afecta la calidad del trabajo legislativo, sino también los resultados que impactan directamente a la ciudadanía.


