En medio del dinamismo industrial que vive Cámara Nacional de la Industria de Transformación, la representación en San Luis Potosí alertó que las pequeñas y medianas empresas aún arrastran brechas que limitan su capacidad para integrarse plenamente a las cadenas productivas.
La presidenta local del organismo, Imelda Elizalde Martínez, señaló que el crecimiento de la inversión en la entidad no garantiza, por sí mismo, que todas las compañías se beneficien. Explicó que muchas pymes enfrentan retos en modernización tecnológica, profesionalización de procesos y cumplimiento de certificaciones, factores que hoy son determinantes para competir en un mercado cada vez más exigente.
Indicó que uno de los ejes del próximo periodo de trabajo será fortalecer las capacidades internas del sector productivo, con énfasis en la adopción de herramientas digitales y esquemas de gestión más avanzados. El objetivo, apuntó, es evitar que los proveedores locales queden rezagados frente a los requerimientos de las grandes industrias que operan en el estado.
La dirigente empresarial advirtió que el principal desafío no radica únicamente en expandirse, sino en preparar a las empresas para responder a estándares más estrictos y a nuevas condiciones de mercado. En ese sentido, consideró necesario realizar un diagnóstico más preciso que permita contrastar las demandas de la industria tractora con la oferta disponible a nivel local.
Detalló que este análisis ayudaría a identificar debilidades concretas, como procesos poco estandarizados, certificaciones pendientes o limitaciones en innovación, y así diseñar estrategias específicas para superarlas.
Asimismo, subrayó que el fortalecimiento del ecosistema industrial requerirá coordinación entre autoridades y sector privado para agilizar trámites, ampliar el acceso a financiamiento y generar un entorno que incentive la inversión. Con ello, las pymes podrían integrarse de manera más sólida a las cadenas de valor y elevar su competitividad en el mediano plazo.


