La Fiscalía General del Estado de San Luis Potosí enfrenta un rezago acumulado de más de 73 mil carpetas de investigación sin concluir en los últimos tres años, una situación que pone en evidencia las limitaciones operativas del sistema de procuración de justicia en la entidad y el desafío persistente para garantizar resoluciones oportunas a las víctimas.
Entre 2023 y 2025 se iniciaron 157 mil 646 carpetas de investigación; sin embargo, solo 84 mil 380 alcanzaron alguna forma de resolución. Las 73 mil 266 restantes permanecen abiertas, lo que representa una efectividad promedio de apenas 53.52 por ciento en el trienio, es decir, casi la mitad de los casos no logró cerrarse en el corto plazo.
Aunque 2025 fue el año con mejores resultados, el rezago continuó en aumento. En ese periodo se abrieron 51 mil 023 investigaciones y se resolvieron 31 mil 600, con una efectividad cercana al 62 por ciento. Aun así, 19 mil 423 expedientes quedaron pendientes y se sumaron al acumulado histórico.
El desempeño de la Fiscalía fue menos favorable en 2024, cuando se iniciaron 53 mil 033 carpetas y solo 27 mil 691 tuvieron salida procesal. Esto dejó 25 mil 342 casos sin concluir y una efectividad de 52.21 por ciento, lo que implicó que prácticamente uno de cada dos asuntos permaneciera abierto al cierre del año.
El origen del rezago más pronunciado se remonta a 2023. En ese año se abrieron 53 mil 590 investigaciones, pero únicamente 25 mil 089 fueron resueltas, lo que derivó en 28 mil 501 expedientes pendientes y una efectividad inferior al 47 por ciento, sentando las bases del acumulado que se arrastró en los años siguientes.
En términos generales, las cifras reflejan que el principal reto de la Fiscalía no es el volumen de carpetas que inicia, sino su capacidad para darles conclusión. La permanencia de miles de investigaciones abiertas año con año continúa siendo uno de los obstáculos más relevantes para el acceso efectivo a la justicia en San Luis Potosí.


