Derechohabientes y familiares denunciaron deficiencias en la atención médica dentro de la clínica ubicada en la avenida Carlos Díez Gutiérrez del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), en San Luis Potosí. Las quejas señalan saturación, falta de medicamentos y presuntas irregularidades en el trato a pacientes y visitantes.
De acuerdo con los testimonios, algunas personas que requieren hospitalización han permanecido hasta tres días en sillas ante la falta de camas disponibles. A esta situación se suma el señalamiento de que, cuando solicitan información médica, la dirección del hospital remite los casos a trabajo social, aunque —afirman— no se les proporciona información clínica concreta sobre el estado de salud de sus familiares.
Los inconformes también describen condiciones insalubres al interior del inmueble. Aseguran que existen problemas de limpieza, acumulación de residuos y posible presencia de plagas. Señalan que la saturación se agrava por la permanencia prolongada de familiares en áreas no adecuadas para consumo de alimentos, lo que impactaría en la higiene del lugar.
En materia de comunicación, familiares indican que han enfrentado restricciones para ingresar o recibir reportes médicos, incluso durante varios días consecutivos. Además, acusan actitudes de prepotencia por parte de personal de enfermería cuando intentan solicitar información sobre los pacientes.
Otra de las preocupaciones expuestas es el desabasto de medicamentos, lo que, según los denunciantes, complica la recuperación de los enfermos y obliga en algunos casos a adquirir fármacos por cuenta propia.
Hasta el momento, la institución no ha emitido un posicionamiento público sobre los señalamientos. Los familiares piden que se revisen las condiciones de operación de la clínica y se garantice una atención médica digna y oportuna para los derechohabientes.


