La inconformidad de padres de familia en la escuela primaria Benito Juárez se intensificó luego de la intervención de un hombre que se presentó como supervisor de la Secretaría de Educación del Gobierno del Estado (SEGE), quien aseguró ser “jefe de todos los maestros” y adoptó una actitud que generó mayor molestia entre la comunidad escolar.
De acuerdo con los testimonios, el funcionario acudió al plantel con la intención de atender el conflicto existente, pero se negó a dialogar con los padres de familia, pese a que estos buscaban exponer directamente las denuncias que motivaron la protesta. En lugar de ello, exigió de manera alterada a un intendente que abriera la escuela, argumentando que debía obedecerle por tratarse de su superior jerárquico.
Ante esta situación, los padres solicitaron que cualquier conversación con el personal docente se realizara de manera abierta y en su presencia. Sin embargo, el supuesto supervisor rechazó la propuesta bajo el argumento de que no resolvería asuntos “en la calle”, lo que elevó aún más la tensión en el lugar.
La confrontación aumentó cuando el representante de la SEGE lanzó advertencias a los padres de familia, al señalar que podría solicitar la intervención de la policía para retirarlos del plantel. Incluso, una segunda persona que acompañaba al funcionario intentó mediar para calmar los ánimos, pero también fue silenciada por el propio personal educativo.
Hasta el momento, los padres de familia mantienen su postura de exigir un diálogo directo y respetuoso, mientras que el conflicto en la primaria Benito Juárez continúa sin una solución clara.


