La situación que enfrentó Casa Orquídea el año pasado, cuando estuvo en riesgo de cerrar sus puertas, evidenció una problemática más amplia: la falta de respaldo institucional hacia la población LGBTQ+ en San Luis Potosí. Aunque el refugio logró mantenerse en operación, las condiciones de vulnerabilidad continúan y no se trata de un caso aislado, afirmó el diputado local Marco Antonio Gama Basarte, presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Congreso del Estado.
El legislador reconoció que actualmente se mantiene un trabajo conjunto con Casa Orquídea para garantizar su rescate integral y asegurar su permanencia a largo plazo. Señaló que solo después de consolidar esta etapa será posible evaluar la creación de nuevos proyectos de atención para personas LGBTQ+ en situación de vulnerabilidad, siempre en coordinación directa con la propia organización.
Gama Basarte subrayó que la continuidad del refugio ha sido posible principalmente gracias a la experiencia de quienes lo integran y al respaldo de una comunidad activa que ha sostenido el proyecto ante la escasez de apoyos oficiales. No obstante, advirtió que este tipo de iniciativas no deberían depender exclusivamente de la sociedad civil, ya que, dijo, los gobiernos municipales, estatal y federal se han distanciado de las necesidades de las poblaciones LGBTQ+, generando un vacío que obliga a la creación de estos espacios.
Entre los principales desafíos, el diputado destacó la persistente invisibilización de la comunidad, especialmente en el acceso a servicios de salud. Indicó que existen barreras para que las personas LGBTQ+ puedan incorporarse a programas de atención médica enfocados en sus necesidades específicas, lo que limita la posibilidad de construir condiciones de vida dignas y libres de discriminación.
Añadió que el acceso efectivo a la salud es un punto de partida clave para desarrollar procesos de seguimiento y detonar acciones de mayor alcance. En este sentido, acusó que desde el ámbito federal se ha minimizado esta problemática, mientras que organizaciones como Casa Orquídea continúan operando con recursos limitados, quien pese a este panorama, celebrará su cuarto aniversario el próximo 30 de enero.


