A pesar de que el incendio ocurrido el pasado miércoles en la empresa Polímeros Nacionales, ubicada en la Zona Industrial de San Luis Potosí, sus efectos continúan presentes en el ambiente y podrían impactar la salud de la población, señaló el especialista Rogelio Flores Ramírez, investigador de la Coordinación para la Innovación y Aplicación de la Ciencia y la Tecnología (Ciacyt) de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP).
De acuerdo con el académico, uno de los principales problemas derivados de este tipo de siniestros es la permanencia de contaminantes en el aire. Durante el incendio se liberaron diversos compuestos químicos y partículas que alcanzaron niveles perjudiciales para la salud, entre ellos ozono, así como material particulado fino PM2.5 y PM10, que pueden ingresar al sistema respiratorio y generar afectaciones.
Estos contaminantes se detectaron mediante la red de monitoreo ambiental THAM, operada por la UASLP, la cual registró concentraciones elevadas no solo durante el incendio, sino también en horas posteriores en distintas zonas de la capital potosina, como Pozos, la propia Zona Industrial y el sector Satélite.
Aunque hacia el mediodía del día siguiente se observó una reducción en los niveles de contaminación, el investigador advirtió que los efectos no desaparecen de manera inmediata. Las secuelas pueden prolongarse y representar un riesgo, sobre todo para grupos vulnerables como niños, adultos mayores y personas con enfermedades respiratorias.
Flores Ramírez también llamó la atención sobre la frecuencia de este tipo de incidentes en la entidad. En lo que va del año, indicó, se han presentado al menos cuatro o cinco incendios relacionados con materiales peligrosos, lo que evidencia la necesidad de reforzar medidas de prevención y control en zonas industriales.
La situación, concluyó, pone en evidencia la importancia de mantener vigilancia ambiental constante y de atender oportunamente las condiciones que puedan derivar en riesgos tanto ecológicos como de salud pública.


