Personal de enfermería contratado para operar el programa federal Casa por Casa en San Luis Potosí enfrenta un adeudo salarial de hasta tres meses, pese a cumplir con las visitas domiciliarias y la cobertura establecida dentro del esquema de salud pública. Los trabajadores continúan en funciones sin recibir remuneración, situación que ha generado inconformidad y preocupación por el impacto económico que enfrentan.
De acuerdo con testimonios de empleados de la Oficina de Representación de la Secretaría del Bienestar, el retraso en los pagos corresponde a una omisión administrativa atribuida a la delegación encabezada por Guillermo Morales López. Los enfermeros afectados han evitado hacer pública la situación por temor a represalias, por lo que otros trabajadores decidieron exponer el caso para visibilizar la problemática.
Los inconformes señalaron que, mientras a una parte del personal ya se le depositaron sus salarios, otro grupo continúa sin recibir pago alguno, aún cuando realiza las mismas labores. Esta disparidad ha agravado la situación financiera de los afectados, quienes deben cubrir gastos básicos como alimentación, transporte y atención médica sin contar con ingresos.
Indicaron que, en repetidas ocasiones, la delegación ha postergado el cumplimiento de los pagos bajo distintos argumentos, incluyendo supuestas fechas de depósito a finales de enero y posteriormente a mediados de febrero, así como gestiones ante oficinas centrales en la Ciudad de México. Sin embargo, hasta el momento, ninguna de estas promesas se ha concretado.
El personal afectado subrayó que su intención no es afectar el funcionamiento del programa ni confrontar a las autoridades, sino exigir el pago de su trabajo. Advirtieron que laborar durante meses sin salario representa una condición insostenible, indigna y contraria a los derechos laborales y humanos, en contraste con el discurso oficial de respeto y bienestar social promovido a nivel federal.


