San Luis Potosí se mantiene en alerta sanitaria tras la confirmación de nueve casos de sarampión registrados entre 2025 y lo que va de 2026, situación que llevó a las autoridades estatales a intensificar acciones de prevención, vigilancia epidemiológica y campañas de vacunación en distintas regiones de la entidad. Aunque no se han reportado defunciones, el repunte de una enfermedad considerada controlada ha encendido las alarmas por el riesgo de transmisión, especialmente entre personas con esquemas de inmunización incompletos.
La Secretaría de Salud estatal informó que al cierre de 2025 se documentaron siete contagios, principalmente en las regiones Centro y Altiplano. A estos se sumaron dos casos más confirmados hasta el 10 de enero de 2026, vinculados con viajes desde la Ciudad de México hacia la Huasteca, lo que elevó a nueve el total acumulado. Estos registros, si bien son menores en comparación con otras entidades del país, evidencian la reaparición del virus en el estado.
De acuerdo con información de vigilancia epidemiológica, los casos detectados corresponden, en su mayoría, a adultos y menores sin esquema completo de vacunación o sin antecedente comprobable de inmunización, un patrón recurrente en brotes recientes de sarampión en México. Las autoridades no han dado a conocer datos específicos sobre edades, municipios o evolución clínica de los pacientes.
Como respuesta, durante 2025 se aplicaron más de 205 mil dosis de la vacuna contra el sarampión en San Luis Potosí, como parte de una estrategia para ampliar la cobertura y reducir riesgos de propagación. De manera paralela, se mantiene una búsqueda activa de casos sospechosos y se han establecido cercos sanitarios en zonas donde se confirmaron contagios, además de reforzar la supervisión en puntos de alta movilidad como el Aeropuerto Internacional Ponciano Arriaga y la central de autobuses.
Las autoridades sanitarias reiteraron el llamado a la población para acudir a los centros de salud y completar o actualizar su esquema de vacunación, así como a estar atentos a síntomas como fiebre alta, tos, conjuntivitis, malestar general y erupciones cutáneas, característicos del sarampión, y buscar atención médica oportuna ante cualquier sospecha.
El escenario local se suma a un contexto nacional e internacional marcado por un aumento de casos. Durante 2025, México reportó miles de contagios, lo que generó advertencias sobre el riesgo de perder la certificación de eliminación del sarampión si persiste la transmisión. A nivel continental, organismos internacionales también han alertado sobre un repunte de la enfermedad en las Américas, subrayando la necesidad de mantener altas coberturas de vacunación para evitar brotes de mayor magnitud.


