Integrantes de la Honorable Alianza Mexicana de Organizaciones de Transportistas (Hamotac) denunciaron presuntas prácticas de extorsión por parte de policías ministeriales federales en un retén instalado sobre la carretera federal 57, a la altura de la conocida gasolinera del avión, donde aseguran que se exige dinero a operadores de carga pesada bajo la amenaza de sanciones elevadas.
De acuerdo con la organización, detienen a los transportistas durante operativos de revisión relacionados con el control de vehículos robados. En estos puntos, los agentes solicitan documentación y señalan supuestas irregularidades que, según los afectados, no existen, pero que utilizan para advertir sobre multas, arrastres con grúa y costos administrativos que pueden alcanzar hasta 70 mil pesos.
Eduardo Antuan Campollo García, presidente local de Hamotac, señaló que las revisiones se realizan incluso a plena luz del día y que el procedimiento genera presión directa sobre los operadores, quienes enfrentan la posibilidad de que remolquen sus unidades. Indicó que esta situación obliga a muchos transportistas a entregar dinero para evitar mayores afectaciones económicas y retrasos en sus rutas.
El dirigente explicó que uno de los principales argumentos utilizados en las revisiones es la presunta inconsistencia en los números de serie de los camiones. Sin embargo, aclaró que en el transporte de carga pesada es común la sustitución de motores u otras piezas completas por el desgaste o fallas mecánicas, procesos que se realizan de manera legal y se respaldan con facturas de origen y de compra del motor.
Pese a ello, afirmó que los agentes utilizan la presencia de grúas como un mecanismo de presión adicional, lo que deriva en cobros irregulares que, según los testimonios recabados por la organización, oscilan entre 50 y 70 mil pesos por unidad.
Hamotac advirtió que este problema se ha intensificado en los últimos dos meses en el tramo carretero correspondiente al municipio de Soledad de Graciano Sánchez, aunque recientemente las quejas se han multiplicado debido a que las revisiones se vuelven más frecuentes y severas durante la noche, lo que incrementa la preocupación entre los transportistas que circulan por esa vía.


