El rector de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP), Alejandro Zermeño Guerra, advirtió que el esquema de financiamiento federal para las universidades públicas, junto con el nuevo convenio Federación-Estado, representa un riesgo directo para la autonomía universitaria, la operación cotidiana y la capacidad de crecimiento de las instituciones de educación superior.
Señaló que el presupuesto aprobado no guarda coherencia con las obligaciones laborales que deben cumplir las universidades, al autorizar incrementos insuficientes frente a aumentos salariales y en prestaciones que sí son obligatorios. Explicó que este desbalance afecta incluso a las instituciones con mayores asignaciones, al generar presiones financieras que limitan la planeación académica y administrativa.
Zermeño Guerra sostuvo que la falta de recursos ya tiene efectos concretos, como la reducción en la capacidad de admisión de estudiantes para los próximos ciclos escolares, lo que contradice la meta federal de ampliar la cobertura en educación superior. Añadió que fortalecer universidades ya existentes resulta menos costoso que crear nuevas instituciones, pero requiere inversión en personal académico, laboratorios y equipamiento, rubros que hoy no cuentan con respaldo presupuestal suficiente.
Durante el cierre del Diálogo universitario sobre autonomía universitaria y fiscalización superior, realizado en el marco del 103 aniversario de la autonomía universitaria, el rector expuso que especialistas financieros han detectado observaciones relevantes en el nuevo convenio de ejecución de recursos. Estas alertas, identificadas por la Asociación Mexicana de Responsables de la Estandarización de la Información Administrativa y Financiera (AMERIAF), se compartió con rectorías de todo el país.
El rector también cuestionó la política de gratuidad en la educación superior, al señalar que su implementación requiere recursos específicos que aún no asignan. Indicó que la eliminación de cuotas implica una inversión anual millonaria que, hasta ahora, no se ha reflejado en el presupuesto federal, lo que traslada la carga financiera a las universidades.
Subrayó que la autonomía universitaria no puede sostenerse sin recursos suficientes y oportunos, ya que la entrega tardía de fondos obliga a ejercerlos de manera apresurada e impide planear proyectos de largo plazo. Como ejemplo, mencionó la reducción significativa en los recursos del Fondo de Aportaciones Múltiples, insuficientes incluso para atender necesidades básicas de infraestructura.
Ante este escenario, Zermeño Guerra llamó a las universidades públicas del país a coordinar una estrategia conjunta para exigir ajustes al financiamiento y presionar a la Secretaría de Educación Pública, a fin de que esta gestione correcciones ante la Secretaría de Hacienda. Adelantó que en los próximos días se realizará una reunión con autoridades federales para revisar el convenio y analizar posibles modificaciones técnicas.
El encuentro se dará tras el pronunciamiento de la ANUIES, que advirtió que el presupuesto federal 2026 aprobado por la Cámara de Diputados no cubre el impacto inflacionario ni las obligaciones salariales. El rector reiteró que, de no corregirse el diseño presupuestal, las consecuencias para las universidades y su autonomía se reflejarán en el corto plazo.


