El Ayuntamiento de San Luis Potosí aprobó reformas a sus reglamentos internos para concentrar en una sola área la atención de casos de maltrato, rescate y protección de animales, así como para fortalecer las facultades de inspección, sanción y resguardo a nivel municipal.
De acuerdo con los cambios publicados en la Gaceta Municipal en su edición extraordinaria del 26 de enero de 2026, se creó la Unidad de Gestión, Bienestar y Protección Animal, que quedará adscrita a la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana. Esta nueva área asumirá funciones operativas que anteriormente estaban distribuidas entre distintas dependencias municipales.
La unidad será responsable de brindar resguardo, alimentación y cuidados a animales víctimas de maltrato o que formen parte de procesos judiciales, además de atender reportes ciudadanos, participar en campañas de vacunación y esterilización, y coordinar acciones con asociaciones protectoras. También tendrá facultades para recibir animales retirados de sus propietarios tras denuncias y organizar su estancia bajo resguardo oficial.
Como parte de las reformas, el Cabildo contará con una Comisión Permanente de Gestión, Bienestar y Protección Animal, cuya función será supervisar el cumplimiento de la normativa vigente, analizar iniciativas ciudadanas y proponer políticas públicas relacionadas con el cuidado y la protección de los animales.
Las modificaciones al Reglamento de Protección Animal amplían las obligaciones de propietarios y poseedores de mascotas, e incorporan de forma expresa conductas prohibidas como el hacinamiento, la falta de alimento o refugio, las mutilaciones con fines estéticos, el abandono en la vía pública y cualquier práctica que provoque dolor o sufrimiento. Ante incumplimientos, la autoridad municipal podrá imponer sanciones económicas o, cuando existan indicios de un delito, dar vista a la Fiscalía.
Asimismo, se establece que los animales en situación de calle o abandono deberán ser recogidos y canalizados a instancias de control sanitario. En el espacio público, las personas deberán pasear a sus mascotas con correa y recoger sus desechos, mientras que para perros considerados agresivos será obligatorio el uso de bozal.


