La rehabilitación del parque acuático Splash, ubicado dentro del Parque Tangamanga I, generó este domingo una protesta ciudadana en la que se exigió transparencia sobre el proyecto, sus implicaciones ambientales y el uso de recursos hídricos en un contexto de sequía.
La manifestación se realizó la mañana del 15 de febrero frente al acceso del espacio recreativo. Activistas, usuarios del parque y autoridades estatales sostuvieron un intercambio público que, aunque por momentos fue tenso, se mantuvo abierto al diálogo.
Uno de los principales cuestionamientos giró en torno a la información técnica del proyecto. El abogado Luis González Lozano, director de la organización Cambio de Ruta, señaló inconsistencias en los datos oficiales, particularmente en lo referente al inventario forestal del área. Indicó que la ciudadanía solicitó la documentación vía transparencia, pero hasta ahora no ha tenido acceso a los estudios completos que respalden la intervención.
También planteó la necesidad de evitar antecedentes como otras obras urbanas en las que, dijo, se registraron afectaciones al arbolado sin que existiera información clara desde el inicio. Por ello, propuso la conformación de un comité mixto de vigilancia integrado por sociedad civil y autoridades, con el fin de revisar a detalle los impactos ecológicos, hídricos y urbanos del proyecto. Funcionarios presentes manifestaron disposición para avanzar en esa ruta.
En representación del gobierno estatal, la titular de la Secretaria de Ecologia y Gestion Ambiental, Sonia Mendoza Díaz, explicó que la obra corresponde a una rehabilitación de infraestructura construida en 1995, por lo que se otorgó una exención en materia de impacto ambiental, condicionada a medidas de mitigación y manejo de residuos.
Detalló que el área intervenida abarca 7.5 hectáreas y aseguró que no se ampliará la superficie ya existente. Informó que en la zona hay 729 árboles y que únicamente fueron retirados 14 ejemplares secos. Además, indicó que se contempla un programa de reforestación y que previamente se firmó un convenio con la Comision Nacional Forestal para la plantación de 4 mil 200 ejemplares. Posteriormente, la dependencia difundió en redes sociales que el proyecto incluirá una planta tratadora para reciclar el agua y reforzar su sostenibilidad.
Sin embargo, varios asistentes insistieron en que el abastecimiento de agua es un tema sensible ante la sequía que enfrenta la capital potosina. Cuestionaron la viabilidad de destinar grandes volúmenes de agua a un parque acuático mientras existen comunidades con servicio irregular. También pidieron que se hagan públicos los planos y el presupuesto de la obra.
La jornada concluyó sin acuerdos formales, pero con el compromiso de presentar por escrito la propuesta del comité ciudadano y mantener nuevas reuniones. Los manifestantes reiteraron que cualquier intervención debe garantizar medidas claras de mitigación y respetar el derecho a un medio ambiente sano.


