La Auditoría Superior de la Federación (ASF) señaló que la Comisión Federal de Electricidad no pudo comprobar 29 millones 951 mil pesos relacionados con la compra de vehículos nuevos, según el tercer informe de fiscalización de la Cuenta Pública 2024.
La ASF detectó que la extinta CFE Distribución firmó cinco contratos por un total de 7 mil 136.9 millones de pesos para adquirir 9 mil 755 vehículos nuevos, pero no presentó la documentación que respalde 29 mdp de ese gasto.
En tres de esos contratos, que suman 4 mil 811 millones de pesos y son para 6 549 unidades, no se demostró con documentos la correcta aplicación de los recursos.
La Auditoría también observó fallas en el proceso de adjudicación. Dijo que la CFE no siguió la recomendación de hacer un procedimiento por concurso abierto para todas las compras. También identificó que tres posibles proveedores evaluados no pertenecían al mercado de autos, a pesar de haber participado en la investigación de condiciones de mercado.
Además, la ASF señaló deficiencias en la recepción de bienes. En 15 facturas faltó el nombre o el Registro Federal de Empleado de quien recibió los vehículos, y 2 363 dictámenes de verificación técnica se llenaron de forma incorrecta. En otros 20 casos, las fechas en que se registró la entrada a almacén no coincidieron con la recepción real de los bienes.
Por estas irregularidades la ASF promovió dos procesos de sanciones administrativas contra responsables.


