El sarampión registra un repunte en México con más de 9 mil casos confirmados y presencia en las 32 entidades del país, lo que ha encendido las alertas sanitarias y motivado una campaña nacional de vacunación. Autoridades advierten que se trata de una enfermedad viral altamente contagiosa que puede derivar en complicaciones graves si no se atiende oportunamente.
De acuerdo con la Secretaría de Salud, el sarampión lo causa un virus que se propaga con facilidad y no distingue edad. La transmisión ocurre principalmente por vía aérea, a través de gotículas expulsadas al hablar, toser o estornudar. Estas partículas pueden permanecer suspendidas en el ambiente e infectar a personas que no hayan tenido contacto directo con el paciente.
La Organización Mundial de la Salud advierte que un solo caso puede generar hasta 18 contagios secundarios en comunidades sin esquemas completos de vacunación. Además, señala que el sarampión continúa siendo una de las principales causas de muerte infantil a nivel mundial debido a su rápida propagación.
El contagio también puede producirse por contacto con superficies contaminadas con secreciones respiratorias y posteriormente tocarse la cara, lo que facilita la entrada del virus al organismo.
Los síntomas no aparecen de inmediato. El periodo de incubación suele ser de entre 10 y 12 días tras la exposición. El primer signo característico es fiebre alta que puede alcanzar los 40 grados y prolongarse varios días. A ello se suman tos persistente, escurrimiento nasal, ojos enrojecidos y pequeñas manchas blancas en el interior de las mejillas. Posteriormente surge una erupción rojiza que comienza en el rostro y cuello y se extiende al resto del cuerpo en aproximadamente tres días.
Especialistas señalan que, a diferencia de otros padecimientos virales leves, el sarampión provoca un deterioro evidente del estado general del paciente. Si no se trata adecuadamente, puede desencadenar neumonía, infecciones del oído, diarrea severa, ceguera e incluso encefalitis, una inflamación cerebral potencialmente mortal.
El diagnóstico se confirma mediante pruebas específicas como la PCR, que detecta el material genético del virus, así como estudios serológicos para identificar anticuerpos y diferenciarlo de enfermedades similares como la rubéola.
Ante el aumento de casos, la Secretaría de Salud mantiene activa una campaña de vacunación gratuita en centros de salud y módulos instalados en distintos puntos del país. Las autoridades reiteran que la inmunización es la medida más efectiva para cortar cadenas de transmisión y proteger a la población.
Como acciones complementarias, se recomienda el lavado frecuente de manos, evitar el contacto cercano con personas enfermas y el uso de cubrebocas en espacios cerrados o con alta concentración de personas, medida que ya se ha implementado en algunos planteles educativos.


