Su vocero señaló que este tipo de aumentos responde a una práctica recurrente desde hace décadas que prioriza intereses privados por encima de los usuarios.
El aumento a la tarifa dependerá del dato de inflación del INEGI; permisionarios advierten déficit de choferes y retrasos en la renovación de unidades.
Los nuevos camiones, ofrecerían mejores condiciones técnicas y menos emisiones contaminantes, pero advirtió que sin una tarifa más alta, la renovación será inviable.