La implementación de un registro electrónico obligatorio para supervisar la jornada laboral forma parte de los cambios contemplados en la reforma secundaria a la Ley Federal del Trabajo, con el objetivo de mejorar el control del tiempo ordinario y extraordinario en los centros de trabajo.
De acuerdo con Gerardo Hernández, esta medida permitirá tanto a las empresas como a la autoridad contar con mayor claridad sobre las horas laboradas, además de facilitar la verificación en caso de inspecciones. La información registrada podrá ser solicitada en cualquier momento por la autoridad laboral.
La Secretaría del Trabajo y Previsión Social será la encargada de definir los lineamientos para la operación de este sistema, así como posibles excepciones. Entre ellas, se prevé que algunas empresas pequeñas puedan quedar fuera de la obligación, dependiendo de las reglas que se establezcan.
El incumplimiento de esta disposición contempla sanciones económicas que van de los 29 mil 300 a los 586 mil pesos, como parte de los mecanismos para garantizar su aplicación.
En paralelo, la reforma establece una ampliación progresiva del límite de horas extraordinarias. Según lo previsto, en 2027 el máximo será de nueve horas adicionales por semana; en 2028 aumentará a diez; en 2029 a once; y para 2030 se fijará en doce horas.
Asimismo, se mantiene la base de una jornada laboral de 40 horas semanales, en línea con la propuesta impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum. No obstante, se abre la posibilidad de que empresas y trabajadores acuerden la distribución de ese tiempo conforme a sus necesidades, sin modificar la definición legal de jornada.
En este contexto, la reforma busca establecer reglas más claras sobre la organización del trabajo y abre la puerta a esquemas que podrían favorecer mejores condiciones laborales, incluido un eventual segundo día de descanso, conforme avance su implementación a partir de 2027.


