La posible reestructuración o desaparición de Interapas enfrenta obstáculos técnicos y financieros que van más allá de una decisión política, advirtió el alcalde de San Luis Potosí, Enrique Galindo Ceballos, al referirse al futuro del organismo operador de agua en la zona metropolitana.
Tras una reunión con autoridades municipales y el gobernador Ricardo Gallardo Cardona, el edil explicó que el análisis actual busca definir un nuevo modelo de gestión del agua, más allá de la eventual salida de municipios como Soledad de Graciano Sánchez.
Galindo señaló que uno de los principales problemas es la compleja infraestructura hidráulica y sanitaria compartida entre municipios, lo que dificulta dividir operaciones o activos de manera independiente. Expuso que la red de drenaje funciona como un sistema único, conectado por gravedad, además de que existen pozos, presas, plantas tratadoras y miles de válvulas que abastecen de agua a distintas zonas metropolitanas de forma simultánea.
El alcalde indicó que actualmente existen alrededor de 3 mil válvulas de control compartidas, mientras que varios pozos ubicados en zonas limítrofes suministran agua a más de un municipio. A ello se suma que las presas están ubicadas en la capital potosina y la planta tratadora de Tenorio opera en Villa de Pozos.
A nivel financiero, el presidente municipal reveló que Interapas enfrenta una deuda acumulada con proveedores desde hace aproximadamente una década, además de una cartera vencida considerable y diversos pasivos que limitan la capacidad operativa y de inversión del organismo.
Según explicó, en su calidad de presidente de la Junta de Gobierno de Interapas entregó al Ejecutivo estatal un diagnóstico técnico y presupuestal sobre la situación actual del sistema.
Galindo insistió en que cualquier cambio institucional debe garantizar el suministro de agua y evitar afectaciones a la población durante una eventual transición. Afirmó que una modificación apresurada podría generar problemas graves en la distribución del servicio.
También advirtió que, en caso de desaparecer Interapas, los municipios deberán asumir directamente la operación del sistema hidráulico, lo que implicará retos administrativos, financieros y técnicos.
En el caso de la capital, aseguró que el Ayuntamiento ha trabajado desde hace más de un año en preparativos para operar de manera independiente, incluyendo la creación de una Dirección Municipal del Agua, sistemas de cobro y equipos especializados para atender fugas y drenaje.
Aunque el Gobierno del Estado ha planteado el 30 de mayo como una posible fecha para avanzar en cambios estructurales, el alcalde reconoció que el proceso es complejo y dependerá de acuerdos políticos entre los municipios involucrados.



