La Cámara de Diputados de México aprobó una reforma para reducir gradualmente la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales.
El cambio fue respaldado por una mayoría de legisladores en el Congreso de la Unión y ahora debe pasar a los congresos estatales para completar su trámite constitucional.
La reforma propone disminuir dos horas cada año a partir del 1 de enero de 2027. El plazo establecido indica que la semana laboral de 40 horas deberá estar vigente para 2030, cuando concluya la transición.
Los legisladores defendieron que la reducción no disminuirá sueldos ni prestaciones de trabajador. Además, se establecerán límites al tiempo extraordinario, aunque ese punto ha generado debate entre sectores laborales y empresariales.
Aunque la reforma ya cuenta con el aval de la Cámara Baja, todavía necesita que al menos 17 congresos locales la ratifiquen antes de entrar en vigor. Una vez cumplido ese requisito, el Congreso de la Unión tendrá 90 días para adaptar la Ley Federal del Trabajo con los detalles operativos.
La medida busca alinear a México con estándares internacionales, mejorar la calidad de vida y elevar la productividad. La reducción de horas laborales también ha sido tema de discusión en foros laborales y gremios sindicales desde 2025.
Este ajuste constitucional representa uno de los cambios más significativos en las reglas laborales del país en décadas. La semana laboral de 40 horas ubica a México entre los países con jornadas más cortas de la región, en línea con una tendencia global.


