Los precios internacionales del petróleo registraron una fuerte caída luego de que Irán anunciara la reapertura del estrecho de Ormuz al tránsito de buques comerciales, en el marco del alto el fuego vigente tras semanas de tensión militar con Estados Unidos e Israel.
El crudo Brent descendió hasta los 88 dólares por barril, después de haber superado los 98 dólares durante las primeras horas del viernes. La reacción del mercado se dio tras la declaración oficial del gobierno iraní, que aseguró que el paso marítimo permanecerá abierto mientras continúe la tregua.
El estrecho de Ormuz es una vía estratégica para el comercio energético global, ya que por este punto circula cerca de una quinta parte del petróleo y del gas natural licuado del mundo. Su cierre, derivado del conflicto iniciado a finales de febrero, redujo significativamente la oferta internacional y elevó los precios por encima de los 100 dólares, alcanzando picos de hasta 119 dólares por barril en marzo.
Tras el anuncio, los mercados financieros también mostraron una respuesta positiva. En Estados Unidos, índices como el S&P 500, el Nasdaq y el Dow Jones registraron incrementos durante las primeras operaciones del día. En Europa, bolsas como las de París y Fráncfort avanzaron más de 2 por ciento, mientras que Londres reportó ganancias moderadas.
El presidente Donald Trump celebró la decisión de Irán y destacó la reapertura del paso marítimo como una señal favorable para el comercio global. No obstante, autoridades y organismos internacionales mantienen cautela ante posibles riesgos en la zona.
La Organización Marítima Internacional informó que continúa verificando las condiciones de seguridad para el tránsito, mientras que la BIMCO advirtió sobre amenazas persistentes, como la posible presencia de minas, por lo que recomendó a las navieras evaluar rutas alternativas.
Empresas del sector energético y transporte marítimo han adoptado una postura prudente, al señalar que no reanudarán operaciones en la zona hasta contar con garantías claras de seguridad para sus tripulaciones y embarcaciones.
El impacto del conflicto no se ha limitado al petróleo. La interrupción del tránsito en el estrecho también afectó el suministro de combustibles, fertilizantes y productos químicos esenciales, lo que elevó costos en sectores como el transporte, la aviación y la producción agrícola.
Aunque la reapertura representa un alivio para los mercados, especialistas advierten que la normalización de las cadenas de suministro podría tardar varios meses, incluso si se alcanza un acuerdo de paz más amplio.
El comportamiento del petróleo en los próximos días dependerá de la estabilidad del alto el fuego y de la confianza del sector naviero para retomar operaciones en una de las rutas más relevantes para el comercio energético mundial.


