El presidente municipal de San Luis Potosí, Enrique Galindo Ceballos, fijó una postura directa ante las recientes acusaciones del empresario y exaspirante a la alcaldía, José Luis Chalita Manzur. El edil potosino minimizó los señalamientos que le imputan presuntos actos de campaña anticipada y un descuido en la administración de la capital, apelando a la disparidad de apoyo ciudadano obtenida en el pasado proceso electoral.
Durante un encuentro con medios, Galindo Ceballos recurrió a los resultados en las urnas para desestimar la validez de las críticas de su opositor, mencionando que la escasa votación recibida por Chalita —estimada por el alcalde en aproximadamente 300 sufragios— resta peso a sus declaraciones sobre la gestión actual. Con un matiz de ironía, el mandatario sugirió que el activismo mediático del empresario parece más un deseo de participar en el gobierno que una fiscalización ciudadana efectiva.
En lugar de profundizar en la confrontación, el alcalde extendió una invitación pública a Chalita Manzur para que se incorpore a las actividades operativas del Ayuntamiento. Según el edil, el trabajo territorial es la única vía real para comprender las necesidades de la ciudad, contrastando esto con las declaraciones emitidas desde el exterior del servicio público. Galindo enfatizó que, si el resultado electoral hubiera sido distinto, la responsabilidad de gobernar recaería en el empresario, situación que no ocurrió.
Este cruce de declaraciones ocurre en un periodo de definiciones políticas, donde el presidente municipal ha hecho pública su intención de buscar la gubernatura del estado. Este contexto ha intensificado el escrutinio sobre su desempeño administrativo, sin embargo, Galindo Ceballos reiteró que su enfoque permanece en la coordinación del gabinete municipal, pese a las voces disidentes que surgen de antiguos contendientes.


