El presidente municipal de San Luis Potosí, Enrique Galindo Ceballos, aseguró que la ciudad no atraviesa por una crisis generalizada de agua, calificando las deficiencias actuales como incidentes técnicos en puntos específicos del sistema. Tras las recientes declaraciones de la dirigencia estatal del PVEM, el edil solicitó separar la gestión de los recursos hídricos de las agendas electorales, argumentando que el panorama actual es significativamente distinto al desabasto crítico registrado durante el año 2023.
En su balance de operaciones, el alcalde detalló que la infraestructura capitalina presenta problemas puntuales en pozos específicos. Mencionó que el equipo de Jacarandas 2 permanece fuera de servicio, mientras que una unidad en la zona de Lomas está próxima a reactivarse. Asimismo, confirmó que el pozo Salk ya opera con normalidad tras haber sido objeto de sabotaje. Aunque reconoció que cerca de tres mil viviendas en áreas como Jacarandas enfrentan interrupciones en el suministro, reiteró que se trata de una situación inusual y no de un colapso del sistema.
Como presidente de la Junta de Gobierno de Interapas, Galindo Ceballos sostuvo que el monitoreo diario del abastecimiento se realiza bajo criterios de responsabilidad administrativa. Para contrastar la situación, recordó que en 2023 la capital enfrentó la falta total de agua en sus fuentes principales, afectando a más de 70 mil hogares, un escenario que no se repite en la actualidad. El mandatario concluyó que, si bien existen retos técnicos que atender, el nivel de disponibilidad del recurso no justifica el uso del término «crisis» ni debe ser utilizado para generar tendencias de opinión negativas.


