El Congreso del Estado de San Luis Potosí fue escenario de un posicionamiento firme por parte de la bancada de Morena ante el reciente clima de hostilidad política en la entidad. José Roberto García Castillo, coordinador del grupo parlamentario, sentenció que se aplicarán sanciones administrativas y políticas contra quienes promuevan campañas de desprestigio dirigidas a Rita Ozalia Rodríguez Velázquez, actual dirigente estatal del partido. La medida busca frenar la proliferación de «campañas negras» que, según el legislador, no solo afectan a figuras individuales, sino que degradan la integridad de la actividad política potosina.
A diferencia de otros momentos de fricción interna, la coordinación legislativa enfatizó que la vigilancia será estricta, incluso si los ataques provienen de integrantes del mismo movimiento. García Castillo subrayó que existen directrices claras desde la dirigencia nacional que prohíben la confrontación fratricida, priorizando la unidad como eje rector de cara a los procesos democráticos. Bajo esta premisa, el legislador reiteró su respaldo total a la dirigencia local y aseguró que se mantendrá un monitoreo constante para identificar a los responsables de estas prácticas de difamación.
Finalmente, el llamado del grupo parlamentario se centró en redirigir los esfuerzos de la militancia hacia el trabajo de campo y la rendición de cuentas en los distritos. El mensaje oficial establece que las definiciones políticas dentro de Morena recaen exclusivamente en la voluntad ciudadana, por lo que los conflictos internos resultan contraproducentes. Con esta postura, el partido busca blindar su agenda legislativa y asegurar que el diálogo prevalezca sobre los ataques mediáticos, garantizando un entorno de respeto mutuo dentro de sus filas.


