Durante las mesas de trabajo celebradas este jueves entre representantes de elementos jubilados de la policía estatal y autoridades de la Oficialía Mayor, se confirmó que no se aplicará un aumento al salario base de los elementos activos de la Guardia Civil. En su lugar, el Estado mantendrá la política de actualización mediante bonos y el denominado «ingreso mínimo integral«.
La administración estatal argumentó que esta medida de política económica busca incrementar el ingreso inmediato de los efectivos sin generar presiones inflacionarias adicionales. Bajo este esquema, el gobierno estatal ha optado por ajustar las bonificaciones en lugar de la estructura salarial base, lo que permite una mayor liquidez para el trabajador en el corto plazo sin alterar las proyecciones de gasto público corriente de manera permanente.
No obstante, la naturaleza de estos ajustes ha generado debate debido a sus efectos diferenciados en la economía de los trabajadores. A diferencia del salario base, los bonos otorgados bajo este modelo suelen ser de carácter no remunerativo. Esto implica que los incrementos percibidos no se reflejan en el cálculo de prestaciones sociales obligatorias, tales como: aguinaldos, prima vacacional y aportaciones al sistema de jubilaciones.
Representantes de seguridad pública señalan que, si bien el ingreso corriente se mantiene estable, la falta de una mejora estructural en el salario base podría impactar la calidad de retiro de los elementos y su capacidad adquisitiva frente a prestaciones de ley a largo plazo.
Las mesas de diálogo continuarán para revisar las demandas del sector, aunque la postura oficial respecto al ejercicio fiscal vigente permanece centrada en la entrega de bonificaciones directas.



