El subsuelo de San Luis Potosí registra movimientos constantes que ya provocan hundimientos, grietas y daños visibles en viviendas, calles e infraestructura urbana, fenómeno que especialistas relacionan principalmente con la sobreexplotación de acuíferos y la presencia de fallas geológicas en distintas zonas de la entidad.
La investigadora Sonia Torres Rivera, integrante del Instituto de Geología y del Grupo Universitario del Agua, advirtió que la subsidencia del terreno representa actualmente uno de los principales problemas geológico-ambientales del estado. Explicó que la extracción excesiva de agua subterránea reduce la presión natural que sostiene los sedimentos del subsuelo, provocando compactación y hundimientos graduales que posteriormente derivan en fracturas y deformaciones superficiales.
Las afectaciones ya son visibles en diversos sectores de la capital potosina mediante pavimento fracturado, banquetas desniveladas, paredes cuarteadas y daños en tuberías hidráulicas y sistemas de drenaje. Según la especialista, estas condiciones incrementan riesgos para la población y pueden favorecer inundaciones debido a alteraciones en el comportamiento del subsuelo.
Estudios realizados con imágenes satelitales detectaron desplazamientos del terreno de hasta 2.5 centímetros por año en algunas zonas urbanas. Entre las áreas con mayores afectaciones se encuentran la zona del aeropuerto, Reyitos, Valle de los Cedros, así como sectores de Soledad de Graciano Sánchez, Villa de Reyes y Villa de Arista. De acuerdo con los especialistas, cerca del 46.2 por ciento de las grietas registradas en México se localizan en territorio potosino.
Además de la extracción intensiva de agua, la investigadora señaló que fugas hidráulicas, lluvias intensas y filtraciones en suelos poco consolidados aceleran el deterioro del terreno. Explicó que la humedad debilita la estructura interna del suelo y favorece colapsos progresivos que con el tiempo generan grietas más profundas y fallas visibles.
El fenómeno también comenzó a preocupar en el Centro Histórico de San Luis Potosí, donde estudios geofísicos confirmaron movimientos y fracturas en el subsuelo durante trabajos relacionados con la Fachada del Carmen. El titular de la Unidad de Gestión del Centro Histórico, Jesús Becerra, informó que actualmente no existe un riesgo inmediato para habitantes o visitantes, aunque reconoció que sí se identificaron afectaciones estructurales que podrían agravarse en inmuebles antiguos.
Especialistas y autoridades coinciden en que el problema requiere monitoreo permanente, actualización de estudios geológicos y una mejor planeación urbana para reducir riesgos futuros. Mientras tanto, el hundimiento gradual del terreno continúa avanzando silenciosamente bajo una de las ciudades con mayor patrimonio histórico del país.



