La Comisión Nacional del Agua (Conagua) en San Luis Potosí fijó una postura firme contra la práctica del fracking en la entidad, al considerar que implica riesgos ambientales significativos, especialmente para los mantos acuíferos de la región Huasteca. El delegado estatal, Darío Fernando González Castillo, aseguró que durante su gestión no se otorgarán permisos para este tipo de extracción.
El funcionario explicó que la fracturación hidráulica requiere grandes volúmenes de agua y el uso de sustancias químicas, además de que no es posible controlar completamente la presión en el subsuelo. Estas condiciones, dijo, representan un peligro en zonas con características geológicas complejas como la Huasteca, donde podrían generarse afectaciones a corrientes subterráneas o contaminación de fuentes de abastecimiento.
González Castillo subrayó que, aunque el río Pánuco es considerado una fuente importante de agua a nivel nacional, su disponibilidad es limitada a lo largo del año. Indicó que el abastecimiento se concentra en un periodo aproximado de cuatro meses, mientras que el resto del tiempo predominan condiciones de estiaje o sequía, lo que incrementa la vulnerabilidad ante cualquier actividad que demande altos volúmenes del recurso.
El delegado precisó que esta postura coincide con la política energética impulsada por el gobierno federal encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum, la cual prioriza criterios de sostenibilidad ambiental. Añadió que, si bien no se descarta la exploración de recursos energéticos en el estado, cualquier proyecto deberá sustentarse en estudios técnicos rigurosos y en tecnologías que no comprometan el equilibrio ecológico ni la disponibilidad de agua.
Como referencia, recordó antecedentes de impacto ambiental en la entidad, como el caso de la Minera San Xavier en Cerro de San Pedro, cuyos efectos han requerido años de atención y mitigación. En ese sentido, advirtió sobre las posibles consecuencias de aplicar prácticas similares en una región como la Huasteca.


