Organizaciones sociales y representantes comunitarios de la Huasteca Potosina manifestaron su rechazo ante la posible implementación de la fractura hidráulica (fracking) en la región, al advertir riesgos ambientales, sociales y la ausencia de mecanismos de consulta a pueblos originarios.
El posicionamiento se emitio por la Coordinadora de Organizaciones Campesinas e Indígenas de la Huasteca Potosina (COCIHP), que señaló que el Plan Estratégico de Petróleos Mexicanos (Pemex) 2025–2035 contempla intervenir en al menos 367 comunidades indígenas de origen tének y náhuatl, distribuidas en 17 municipios.
De acuerdo con las organizaciones, no se ha llevado a cabo un proceso de consulta previa, libre e informada, como lo establecen estándares nacionales e internacionales en materia de derechos indígenas.
En su pronunciamiento, advirtieron que la técnica de fractura hidráulica podría generar afectaciones significativas en recursos naturales, particularmente en cuerpos de agua como ríos, manantiales y acuíferos, así como en la calidad del suelo y la producción agrícola.
Asimismo, señalaron posibles impactos en el tejido social y cultural de las comunidades, al considerar que este tipo de proyectos puede alterar dinámicas locales y generar conflictos sociales. También alertaron sobre repercusiones en actividades económicas como el turismo.
Las organizaciones recordaron que entre 2014 y 2018 se registraron movilizaciones en la región ante proyectos similares, por lo que no descartan que se reactive la resistencia social en caso de avanzar la propuesta.
Finalmente, hicieron un llamado al Gobierno Federal para reconsiderar la estrategia energética en la zona y priorizar alternativas sustentables que, señalaron, garanticen la protección del medio ambiente y el respeto a los derechos de los pueblos indígenas.


