La sesión del Congreso del Estado se vio interrumpida por el abandono masivo de legisladores justo cuando se discutían los riesgos ambientales de la fracturación hidráulica, o fracking, en la entidad. El incidente ocurrió mientras el diputado Marco Gama Basarte, de Movimiento Ciudadano, exponía en tribuna la vulnerabilidad de la región Huasteca, la cual forma parte de la cuenca Tampico-Misantla y se mantiene como un área de interés para la exploración de yacimientos no convencionales.
El legislador enfatizó la necesidad de traducir el discurso ambientalista en leyes concretas, advirtiendo que la amenaza al equilibrio ecológico de San Luis Potosí sigue vigente mientras no exista una prohibición formal. No obstante, la exposición fue pausada cuando el diputado Rubén Guajardo Barrera solicitó la verificación de asistencia, evidenciando que no había suficientes representantes en sus curules para mantener la validez legal de la sesión.
Ante la falta de quórum detectada por la Mesa Directiva, la presidenta Sara Rocha Medina instruyó un conteo oficial de los presentes. Esta medida obligó a diversos integrantes de las bancadas del PVEM, Morena y PT —entre ellos Héctor Serrano, Cuauhtli Badillo y Aranza Puente— a reingresar al pleno para restablecer la sesión. El suceso puso de manifiesto la falta de interés o consenso inmediato en torno a una práctica que, según los expertos en medio ambiente, representa un peligro latente para los recursos hídricos del estado.


