El 50% de los integrantes de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) ha sido víctima de al menos un delito, enfrentando además un repunte del 70% en el delito de extorsión durante la última década, informó el presidente del organismo, Juan José Sierra Álvarez. Los datos de la plataforma Data Coparmex posicionan al robo de mercancías como el ilícito más frecuente contra el sector privado, seguido por el cobro de piso, el robo de transporte y los ataques cibernéticos.
El dirigente patronal advirtió que el 97% de los casos de extorsión en el país se mantiene en la cifra negra debido al temor a represalias y a la desconfianza hacia las instituciones, lo que oculta la verdadera dimensión de este problema. A pesar de la falta de denuncias, el organismo detectó que el 37% de los empresarios afectados cedió a realizar los pagos exigidos y detalló que el 68.8% de las llamadas de extorsión telefónica provienen directamente de los centros penitenciarios del país.
Para contener el impacto delictivo, el sector empresarial reconoció la urgencia del reciente cambio de estrategia de seguridad del Gobierno federal, aunque calificó las estadísticas actuales como alarmantes. Según estimaciones del Inegi, el fenómeno delictivo genera un costo directo del 0.04% del Producto Interno Bruto (PIB) —equivalente a 15 mil millones de pesos—, una cifra a la que los empresarios deben sumar un gasto adicional del 20% en sistemas y servicios de seguridad privada para proteger sus establecimientos.



