El Congreso de San Luis Potosí aprobó la extinción del organismo operador de agua de Rayón tras detectar deficiencias, irregularidades y pérdida de confianza institucional.
La ASF identificó posibles irregularidades por más de 5.5 millones de pesos en el municipio de Rayón, incluyendo compras sin respaldo y una obra pública sin documentación completa.