Un análisis financiero elaborado por BBVA ubicó a San Luis Potosí entre los estados con mayor pérdida de empleo formal en México, al registrar una tasa negativa del -0.6% entre octubre de 2024 y abril de 2026. Este indicador revela que la entidad potosina destruyó más puestos de trabajo de los que logró generar en dicho periodo de 19 meses, colocándose en la lista de territorios con saldos rojos junto a estados como Tlaxcala (-0.6%), Michoacán (-0.7%), Sonora (-0.8%) y Zacatecas (-2.3%). Incluso Guanajuato, vecino del Bajío, reportó un débil avance que lo situó en un -0.1%.
La institución bancaria atribuye este panorama a factores macroeconómicos como la desaceleración económica, el estancamiento de la inversión privada y la crisis en sectores clave. A nivel nacional, actividades esenciales como la manufactura crecieron apenas un 0.25%, mientras que el comercio disminuyó un -0.13%, la industria eléctrica cayó un -0.31% y el sector agropecuario se hundió hasta el -0.69%. En contraste, los únicos rubros que sostuvieron números positivos en afiliaciones ante el IMSS fueron la construcción y el sector de transportes y comunicaciones.
El deterioro del mercado laboral mexicano coincide con una reducción anual del -2.7% en el número de empleadores, una racha negativa que ya acumula 22 meses consecutivos de caída en la base patronal formal del país. De acuerdo con el reporte, el empleo formal en México experimentó un crecimiento general de solo 1.5%. No obstante, la cifra real desciende a un 0.8% si se excluye a los repartidores y choferes de plataformas digitales, un factor que maquilla el estancamiento laboral generalizado que padece la mayor parte de la República Mexicana.



