El costo de la canasta básica en México volvió a incrementarse por encima de la inflación anual durante abril, presionando el gasto de millones de familias tanto en zonas urbanas como rurales, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía.
El reporte sobre Líneas de Pobreza por Ingresos reveló que una persona en áreas urbanas necesitó en promedio 4 mil 954 pesos mensuales para cubrir productos alimentarios y servicios básicos, cifra que representó un aumento anual de 5.7 por ciento. El incremento superó la inflación general registrada en abril, que se ubicó en 4.4 por ciento.
En comunidades rurales, el monto promedio requerido fue de 3 mil 572 pesos mensuales por persona; sin embargo, el aumento anual fue todavía mayor, al alcanzar 6.3 por ciento.
El Inegi señaló que el alza estuvo impulsada principalmente por el encarecimiento de alimentos, transporte público y gastos relacionados con cuidados personales. Dentro de la canasta alimentaria, varios productos registraron aumentos importantes durante el último año.
Entre los alimentos con mayores incrementos destacó el jitomate, cuyo precio llegó en algunas regiones hasta los 90 pesos por kilogramo. También se reportaron alzas en productos como papa y chile, lo que contribuyó a que la canasta alimentaria aumentara 8.3 por ciento a tasa anual.
Además de los productos básicos para el hogar, el costo de alimentos y bebidas consumidos fuera de casa también mostró incrementos durante abril, reflejando una presión adicional sobre el gasto cotidiano de la población.
Las Líneas de Pobreza por Ingresos son un indicador utilizado para medir si los ingresos de las personas permiten cubrir necesidades esenciales de alimentación, bienes y servicios básicos, tanto en zonas urbanas como rurales.



