De acuerdo con información publicada por El Universal, partidos de oposición presentaron una denuncia ante la Organización de los Estados Americanos (OEA) por una presunta “narcoelección” en México, señalando la intervención sistemática del crimen organizado en distintos estados, incluido San Luis Potosí.
El documento, de más de 50 páginas, detalla un patrón de violencia política que abarca amenazas, secuestros, asesinatos de candidatos y coacción del voto, así como control territorial durante campañas y jornadas electorales. Según la denuncia, estos factores habrían influido tanto en la definición de candidaturas como en los resultados.
La inclusión de San Luis Potosí en estos señalamientos resulta especialmente relevante. Aunque no suele encabezar los indicadores de violencia electoral, su aparición en el reporte abre cuestionamientos sobre las condiciones reales en las que se desarrolló el proceso y la posible presión en ciertas regiones del estado.
A nivel nacional, la oposición reporta más de mil agresiones políticas, lo que, sostienen, configura un escenario donde el crimen organizado no solo intimidó, sino que incidió directamente en la competencia democrática. En contraste, el gobierno federal ha rechazado estas acusaciones y defiende la legitimidad de los comicios.


