El sector de la construcción enfrenta un escenario de presión por el incremento en los costos de insumos, con aumentos estimados de entre 4 y 7 por ciento, impulsados principalmente por la volatilidad en los precios del petróleo.
De acuerdo con Ana Laura Burciaga, esta situación impacta directamente en la producción de asfalto, material clave para obras viales, mantenimiento de calles y programas de bacheo. El petróleo no sólo influye en el transporte de materiales, sino que también forma parte esencial de la mezcla asfáltica.
La especialista advirtió que el incremento en precios representa un riesgo para las empresas constructoras, sobre todo porque muchos contratos se establecen con anticipación y bajo presupuestos fijos. En ese contexto, los ajustes en costos pueden reducir márgenes, generar pérdidas o incluso obligar a detener proyectos en ejecución.
Además, el sector se mantiene atento ante la posibilidad de que se presenten problemas de suministro. Aunque el diésel y la gasolina tienen prioridad en la distribución de derivados del petróleo, una eventual escasez podría repercutir en la disponibilidad de asfalto, afectando directamente la obra pública.
Este escenario podría traducirse en retrasos o suspensión de programas de mantenimiento vial, particularmente en temporadas de lluvia, cuando el deterioro de calles y carreteras suele intensificarse.
Aunque el asfalto está compuesto en gran medida por materiales pétreos, el petróleo continúa siendo un elemento indispensable tanto en su fabricación como en su traslado y almacenamiento, lo que mantiene a la industria expuesta a la fluctuación de este recurso.
El comportamiento de los precios en los próximos meses será determinante para la continuidad de proyectos y la estabilidad del sector, que enfrenta un entorno de incertidumbre en costos y suministro.


