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Son chingaderas: el sabotaje a pozos de Interapas como guerra sucia

El sabotaje al Pozo Salk 1 no es vandalismo, es un ataque criminal contra las familias de la Colonia Nuevo Progreso.

Lo que ocurrió este viernes en las instalaciones del Pozo Salk 1 no puede llamarse de otra manera: fue un sabotaje miserable. Un acto premeditado donde alguien entró con el único objetivo de cortar los cables de energía, dejando secos los grifos de miles de familias en la Colonia Nuevo Progreso. No se llevaron el material, no fue un robo por necesidad; fue un golpe directo para joder el servicio y dejar a la gente en el desamparo.

Mientras los técnicos de Interapas trabajan a marchas forzadas para restablecer el flujo, la realidad nos explota en la cara: esto no es simple delincuencia común. Es pura maldad orquestada para seguir alimentando una narrativa de crisis. Hay quienes necesitan que el sistema falle para poder señalar con el dedo, y no tienen el más mínimo empacho en fabricar el desastre ellos mismos.

Qué poca madre hay que tener para dañar una infraestructura tan vital solo para sostener una historia política o un interés personal.

Las víctimas de siempre
En este juego de vencidas, los que siempre pierden son los mismos: Las familias que no tienen ni para lo básico, los niños que ven alterada su higiene y salud; los adultos mayores de la Nuevo Progreso, que son los más vulnerables ante la falta del recurso.

A estos «oportunistas sin escrúpulos» no les importa el sufrimiento ajeno. Para ellos, el agua de la gente no es un derecho humano, es un arma política que están dispuestos a usar sin importar las consecuencias.

Esta chingadera no tiene justificación alguna. Los vecinos de la Nuevo Progreso ya están hasta la madre de pagar los platos rotos de conflictos que no les pertenecen. Usar la sed de una colonia entera como moneda de cambio es de una bajeza moral imperdonable.

Es momento de que, más allá de la reparación técnica, se busque a los responsables de este atentado. Porque si permitimos que el sabotaje se convierta en la herramienta para ganar discusiones, lo que se va a quedar seco no es solo el pozo, sino la poca dignidad que le queda a nuestra convivencia social. Es una verdadera vergüenza.

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