La inseguridad en las carreteras del país se ha convertido en un factor determinante en el encarecimiento de mercancías, al impactar directamente en la operación del transporte de carga, advirtió el consultor en seguridad Francisco Javier Salazar Soni.
De acuerdo con el especialista, el incremento de robos en autopistas ha obligado a las empresas del sector a modificar rutas y horarios para reducir riesgos, además de enfrentar una creciente escasez de operadores, quienes evitan ciertos trayectos por temor a ser víctimas de la delincuencia. Esta situación ha generado retrasos logísticos y mayores costos operativos que terminan trasladándose al consumidor final.
Salazar Soni señaló que en algunos tramos carreteros existen zonas bajo control de grupos criminales, donde se imponen cobros ilegales a los transportistas en función del volumen de carga. Estas prácticas, sumadas a otros factores económicos, han agravado el panorama para la industria.
Entre los elementos adicionales que presionan los costos destacan el aumento en las tarifas de peaje, el encarecimiento de los combustibles y la incertidumbre internacional derivada de conflictos en el Golfo Pérsico. Todo ello, explicó, impacta en la cadena de suministro y contribuye al alza sostenida en los precios de diversos productos.
El especialista también advirtió que este contexto podría influir en la revisión del Tratado México-Estados Unidos-Canadá, particularmente en lo relacionado con las condiciones de seguridad para el tránsito de mercancías. Episodios como bloqueos carreteros, vandalismo y quema de unidades, asociados a operativos contra objetivos criminales, han generado preocupación tanto en autoridades como en el sector empresarial de Estados Unidos.
Finalmente, subrayó que México mantiene una alta dependencia del autotransporte de carga por carretera, a diferencia de otros países como Estados Unidos, donde predomina el uso del ferrocarril para movilizar productos. Esta condición expone al sector a mayores riesgos frente a la delincuencia organizada y favorece un entorno de incrementos constantes en los precios.


