La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (AGRICULTURA) y la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) informaron que no existe una justificación técnica ni económica que sustente un incremento en el precio de la tortilla. A través de un comunicado conjunto, las dependencias desmintieron las versiones sobre supuestas alzas en los costos del maíz en grano y la harina de maíz.
Compromiso de la industria y el gobierno
La Cámara Nacional del Maíz Industrializado (CANAMI) y la Unión Nacional de Industriales de la Masa y la Tortilla (UNIMT) ratificaron su compromiso de mantener una producción eficiente que favorezca la estabilidad de los precios. Este esfuerzo se enmarca en el Acuerdo Nacional Maíz-Tortilla, una estrategia que busca:
- Garantizar precios justos: Mantener la estabilidad y avanzar en la reducción gradual de costos según el mercado.
- Apoyo a la cadena productiva: Ofrecer acceso a insumos con descuento y financiamiento con tasas preferentes para productores y dueños de tortillerías.
- Vinculación laboral: Integrar a beneficiarios de Jóvenes Construyendo el Futuro en el sector tortillero.
Vigilancia y cumplimiento
Por instrucción de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, el Gobierno de México trabaja en el ordenamiento de la comercialización directa para mejorar el ingreso de los productores. Por su parte, la Profeco mantiene un monitoreo constante en 603 tortillerías a nivel nacional mediante el programa «Quién es Quién en los Precios».
Además, la procuraduría realiza visitas de verificación para asegurar que los establecimientos calibren sus básculas y entreguen «kilos de a kilo» a los consumidores. La Secretaría de Economía también participa proporcionando el padrón de tortillerías para verificar el cumplimiento mensual del acuerdo.
El Gobierno Federal reiteró su llamado a no atender información falsa y evitar afectaciones injustificadas a la economía de las familias mexicanas, reafirmando que la soberanía alimentaria es una prioridad de la actual administración.


